La ONU acusa a Rajoy de llevar a la pobreza al 21,8 % de los españoles


Hasta la ONU, controlada por unos imperialistas fascistas que se oponen a su democratización, nos está diciendo que el Gobierno del PP nos está llevando a la pobreza, un Gobierno del PP que ya en el mandato de Aznar nos llevó y nos hizo cómplices de una invasión a Iraq que asesinó, incluso empleando armas de destrucción masiva y con uranio, a miles y miles de seres inocentes.




Estamos en manos de delincuentes, Arcadi Olivares



Rescatémonos del secuestro bancario e imperialista europeo


Los acontecimientos se precipitan por momentos en lo referente a la crisis capitalista en el Estado español. Las polémicas desatadas por la pretensión gubernamental de hacernos creer que la intervención europea pactada el sábado pasado era un regalo del cielo y que no conllevaría más recortes sociales quedaron superadas cuando días más tarde el “reino de España” queda al borde del “bono basura”. Pero más allá (o más acá) de las estupideces de Rajoy, la verdad es que casi todo en esta polémica huele a falso. Y es que la gravedad e intensidad de la crisis sistémica capitalista es tal, que también pringa como nunca a las propias explicaciones y alternativas que se postulan para superar aquélla.
En ese sentido, la primera gran tarea que tenemos por delante los trabajadores es, efectivamente, la de un RESCATE: el de nuestra independencia de clase, el de nuestra memoria histórica, el de nuestra soberanía; en definitiva, el de nuestras propias explicaciones y soluciones. Esto pasa, evidentemente, por mantener distancia en primer lugar con respecto a aquellos que solo aspiran a seguir gestionando el Estado para mantener su cuota de parasitismo, y que cada vez ven más difícil preservarla. Pero también con respecto a otros que propugnan un reformismo estrecho, cada vez más imposible dentro del capitalismo, llegando hasta echar mano de “teóricos del crecimiento”, como el economista norteamericano Krugman (hipercrítico de Berlín), quien “olvida” cómo históricamente se han financiado (y se financian) los programas anti-austeridad de “las clases medias” en países como el suyo. (Ver “El mito de la vuelta al 'Estado del bienestar'” http://redroja.net/index.php/comunicados/831-el-mito-de-la-vuelta-al-estado-del-bienestar-otro-capitalismo-es-imposible).
En medio de tanta “polémica de altura”, creemos pertinente realizar las siguientes puntualizaciones en línea con nuestra declaración del 2 de junio “Qué hacer ante un sistema que agoniza” http://redroja.net/index.php/comunicados/990-declaracion-politica-de-la-coordinadora-estatal-que-hacer-ante-un-sistema-que-agoniza.
  1. La “intervención europea” en el Estado español no se hace para evitar su quiebra, sino, entre otras cosas, porque los acreedores se quieren posicionar lo más favorablemente posible ante una eventual quiebra. En nuestra reciente declaración ya hablábamos del mecanismo de la deuda como último refugio del negocio capitalista para sortear la imposibilidad de asegurar una tasa creciente de ganancia por vías normales de producción. La enigmática multimillonaria “ayuda financiera” europea al Estado español es una herramienta-papel (como todo crédito) con el que, sobre todo, los capitales centrales europeos se quieren asegurar que lo que el Estado español trasvasa dereal riqueza, en forma de intereses, vaya a ellos en dura competencia con otros acreedores. Precisamente una de las condiciones en letra pequeña tiene que ver con la prioridad en los pagos de intereses. Por eso la prima de riesgo no baja. Y son los fondos y agencias de origen anglosajón los primeros en recordarlo.
  2. También hemos señalado que en el plano estrictamente bancario asistimos a una feroz competencia tanto a nivel estatal como internacional.Sobran tiburones financieros y no digamos los pequeños escualos tipo Cajas. El “saneamiento” de la banca y su reestructuración, que hunde aún más al pueblo trabajador en la miseria, pues quiere hacerse a su costa, persigue que la operación les salga gratis a los grandes capitales financieros para deshacerse de competidores. Dada la imbricación a diferentes niveles con el “mundo de la política nacional” de bancos y Cajas, esta reconversión no se hace sin fuertes resistencias, incluso personales, que precisan de imposiciones venidas de instancias europeas; he aquí otra condición en forma de letra pequeña de los préstamos decididos en Berlín.
  3. No es posible pues aclararnos en toda esta riada de acontecimientos financieros sin tener en cuenta a la vez la relación de la particular crisis financiera con la crisis general histórica del capitalismo y su traducción en las luchas interimperialistas, que incluyen las diferencias entre los bloques anglosajón y centroeuropeo (este, en torno principalmente a Alemania). Son contradicciones que al tiempo que agravan el coste social agrietan la propia estabilidad global del capitalismo y que debemos saber aprovechar para la construcción del poder popular.
  4. En este contexto, hasta el debate internacional entre una política de rigor por un euro fuerte y las políticas expansivas de crecimiento anti-austeridad -que curiosamente ahora vienen de países como EEUU- es una expresión del desfase entre un imperialismo euroalemán que no termina de afianzarse y un imperialismo norteamericano que fuerza su hegemonía utilizando su capacidad para financiarse gratis por todo el mundo mediante la impresión del dólar, artificialmente mantenido como divisa reina. En cualquier caso, no es posible ya, sin sustraerse a los dictados del capitalismo internacional en su conjunto, implementar políticas de crecimiento social.
  5. En lo que nos toca, es prioritario desenmascarar el carácter exclusivamente imperialista tanto del euro como del conjunto de instituciones de la Unión Europea, que a menudo se han utilizado como contrapunto a la vía yanqui de desarrollo capitalista. La suerte de nuestros pueblos pasa por ir acercando la perspectiva socialista. Y no cabe desangrarse más mientras de forma idealista se sueña con que sea posible una política reformista dentro de un proyecto cien por cien imperialista donde, además, Estados como el nuestro caminan a pasos agigantados hacia la nueva periferia tercermundista.
  6. La crisis social que vivimos no es ningún flagelo bíblico que no podamos evitar. Es exclusivamente el resultado del capitalismo dominado por su fracción más parasitaria e inútil: la financiera. La única vía de solución popular de esta dramática situación –como apuntamos en nuestra declaración del 2 de junio– pasa por:
              - la fusión en un potente movimiento popular de todas las luchas sectoriales contra las privatizaciones y los recortes sociales, sin ningún tipo de complejo a la hora de señalar la única razón por los que se llevan a cabo: para trasvasar recursos a grandes magnates y banqueros;
              - por una construcción de redes de solidaridad para no dejar caer a nadie en la estacada del hambre, del desahucio y de la exclusión social en nuestros barrios y pueblos;
              - y por una serie de puntos mínimos de política general de urgencia, en el camino de la construcción del socialismo, como los que siguen:
              ·Expropiación de la banca y creación de una banca pública que contribuya durante un primer período a reactivar la vida económico-social paralizada por el colapso financiero capitalista.
              ·Declaración de la DEUDA contraída por la banca y los actuales detentadores del Estado español como ILEGÍTIMA y, en consecuencia, no pagarla, tal como han hecho países del movimiento bolivariano en América Latina.
              · Salida del euro, de la UE y de la OTAN.
              La crisis es sólo de ellos; la solución es exclusivamente nuestra.
              CONSTRUYAMOS PODER POPULAR


              ISLANDIA TRIPLICARA SU CRECIMIENTO EN 2012 TRAS ENCARCELAR A POLITICOS Y BANQUEROS


              Islandia consiguió acabar con un gobierno corrupto y parásito. Encerró a los responsables de la crisis financiera en la cárcel. Empezó a redactar una nueva Constitución hecha por ellos y para ellos. Y hoy, gracias a la movilización, será el país más próspero de un occidente sometido a una tenaz crisis de la deuda. Es la ciudadanía islandesa,cuya revuelta en 2008 fue silenciada en Europa por temor a que muchos tomaran nota. Pero lo lograron, gracias a la fuerza de toda una nación, lo que empezó siendo crisis se convirtió en oportunidad. Una oportunidad que los movimientos altermundistas han observado con atención y lo han puesto como modelo realista a seguir.
              Desde En Positivo, consideramos que la historia de Islandia es una de las más buenas noticias de los tiempos que corren. Sobretodo después de saber que según las previsiones de la Comisión Europea, este país del norte atlántico, cerrará el 2011 con un crecimiento del 2,1% y que en 2012, este crecimiento será del 1,5%, una cifra que supera el triple que la de los países de la zona euro. La tendencia al crecimiento aumentará incluso en 2013, cuando está previsto que alcance el 2,7%. Los analistas aseveran que la economía islandesa sigue mostrando síntomas de desequilibrio. Y que la incertidumbre sigue presente en los mercados. Sin embargo, ha vuelto a generar empleo y la deuda pública ha ido disminuyendo de forma palpable.
              Este pequeño país del periférico ártico rechazó rescatar a los bancos. Los dejó caer y aplicó la justicia sobre quienes habían provocado ciertos descalabros y desmanes financieros. Los matices de la historia islandesa de los últimos años son múltiples. A pesar de trascender parte de los resultados que todo el movimiento social ha conseguido, poco se ha hablado del esfuerzo que este pueblo ha realizado. Del límite que alcanzaron con la crisis y de las múltiples batallas que todavía están por resolver. Sin embargo, lo que es digno de mención es la historia que habla de un pueblo capaz de comenzar a escribir su propio futuro, sin quedar a merced de lo que se decida en despachos alejados de la realidad ciudadana. Y aunque sigan existiendo agujeros por llenar y oscuros por iluminar.
              La revuelta islandesa no ha causado otras víctimas que los políticos y los hombres de finanzas. No ha vertido ninguna gota de sangre. No ha sido tan llamativa como las de la Primavera Árabe. Ni siquiera ha tenido rastro de mediática, pues los medios han pasado por encima de puntillas. Sin embargo, ha conseguido sus objetivos de forma limpia y ejemplar.
              Hoy por hoy, su caso bien puede ser el camino ilustrativo de los indignados españoles, de los movimientos de Occupy Wall Street y de quienes exigen justicia social y justicia económica en todo el mundo.


              Centella señala en la presentación del recurso de inconstitucionalidad contra la reforma laboral que se busca parar una ley "nociva para la ciudadanía, los trabajadores y sus derechos"


              Los Grupos Parlamentarios Socialista y de Izquierda Unida, ICV-EUiA, CHA han registrado hoy ante el Tribunal Constitucional un recurso de inconstitucionalidad contra la reforma del mercado laboral impulsada por el Gobierno del PP. El recuso considera contrarios a la Constitución hasta nueve artículos de la citada reforma por vulnerar una decena de preceptos constitucionales.

              El recurso fue registrado en la sede del Alto Tribunal por los portavoces parlamentarios de IU, ICV-EUiA, CHA, José Luis Centella, Joan Coscubiela y Chesús Yuste, respectivamente, por la portavoz socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez y el secretario general de su grupo, Eduardo Madina.

              Desde ambos grupos se coincidió en valorar que la reforma laboral puesta en marcha por el Ejecutivo de Mariano Rajoy “vulnera el modelo democrático de relaciones laborales y quita derechos importantes tanto a los trabajadores como a los sindicatos”.

              En nombre de IU, ICV-EUiA, CHA su portavoz, José Luis Centella, reprochó fundamentalmente al Gobierno que “legisle contra las personas y contra la Constitución, al haber organizado un verdadero golpe constitucional de manera que lo que hoy son derechos reconocidos pasen a ser elementos por los que haya que pelear”.

              Centella señaló que este recurso se presenta para “poner las cosas en su sitio” y para impedir que, en el fondo, el PP pretenda “modificar la Constitución” a través de otras leyes paralelas como la reforma del mercado laboral.

              Para el diputado de IU, esta reforma “establece en la práctica una nueva legislación que es claramente nociva para la ciudadanía, los trabajadores y sus derechos laborales”.

              Los nueve artículos de la reforma laboral recurridos son el 14.1, el 12.1, el 14.2, la disposición final cuarta, la previsión del artículo 4.3, el artículo 18.3, los artículos 18.8 y 23.1 y la disposición adicional tercera.

              El texto del recurso incide en los elementos negativos del artículo 14.1, que atribuye a la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos o a los órganos correspondientes de las comunidades autónomas la facultad de acordar la inaplicación de los pactados a través de convenio colectivo.

              Algo similar ocurre con el artículo 14.2, que recoge la preferencia absoluta e incondicional del convenio colectivo de empresa respecto de otros ámbitos o niveles regionales.

              Se señala también que el artículo 12.1 vulnera el reconocimiento constitucional de la fuerza vinculante de los convenios colectivos, el ejercicio de la actividad sindical y el derecho a la actividad judicial efectiva.

              Se rechaza la disposición final cuarta, que declara como nulas y sin efectos de las cláusulas de los convenios colectivos que posibiliten la extinción del contrato de trabajo por cumplimiento de la edad ordinaria fijada en la normativa de Seguridad Social.

              El recurso también incluye la previsión del artículo 4.3 en virtud de la cual el contrato de apoyo a los emprendedores debe incorporar un periodo de prueba de ‘un año en todo caso’ vulnerando así tres preceptos constitucionales como son el derecho al trabajo, el derecho a la negociación colectiva y el derecho a la tutela judicial efectiva.

              El artículo 18.3 modifica los términos en los que se defienden las causas económicas, técnicas, organizativas o de producción que justifican el recurso a las modalidades extintivas colectiva y objetivas reguladas. “Esta nueva regulación prescinde del elemento de causalidad en la delimitación de estos motivos económicos y empresariales para el despido”, según se indica en el extracto de los fundamentos jurídicos del recurso.

              También se recurren los artículos 18.8 y 23.1 relativos a los salarios de tramitación ante los efectos del despido declarado improcedente, “que favorece la extinción definitiva de la relación laboral”.

              (En la foto, el diputado de IU por Sevilla, José Luis Centella, en la presentación del recurso de inconstitucionalidad de la reforma laboral)

              > Texto del recurso de inconstitucionalidad


              Destituciones y nuevas constituciones


              El Fantasma de América Latina recorre europa 
              Los movimientos sociales no sólo ejercían el “poder destituyente”. También se convertían en “poder constituyente”. La demanda de “refundar el país” a través de la convocatoria de una Asamblea Constituyente se convirtió en una de las principales reivindicaciones de estos movimientos”.
                           
                         ¿Es posible construir desde abajo un proceso constituyente, inventar otras “reglas del juego”? Pasen y vean lo que ocurrió en América Latina. (de Diagonal)
              Primero las “pequeñas diferencias”, como diría John Travolta en Pulp FictionEn la Argentina pre corralito nadie hablaba de “prima de riesgo”, lo llamaban “riesgo país”. Nadie hubiera entendido un titular con la palabra “rescate”, lo llamaban “salvataje” o “megacanje”. Pero en todos lados significa más o menos lo mismo: financiación internacional a cambio de priorizar el pago de la deuda, reducir el gasto social, congelar salarios, aumentar el IVA, facilitar el despido, desregular y privatizar.
              Manuela Gallegos fue una de las “forajidas” que formó parte de la revuelta que destituyó al presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez en 2005. Esta activista identifica semejanzas entre este movimiento y el 15M español. “Era una forma de decir ’ya basta’, no me fastidien más, dejen de tomar mi voto como el poder de ustedes para hacer lo que les da la gana”, cuenta a DIAGONAL. Pero también señala una de las grandes diferencias: “En España es más difícil, porque la institucionalidad es mucho más fuerte, aquí no había nada”.
              Hasta 1997, “la opinión mayoritaria sostenía que no se podía derrocar un Gobierno en el Ecuador”, dice Edgar Isch, del partido Movimiento Popular Democrático. Se equivocaban. Ese año una coalición liderada por el movimiento indígena y apoyada por la clase media y diversos sectores políticos consiguió desalojar del poder a Abdalá Bucaram. Lo mismo ocurrió con Jamil Mahuad en 2000. Y con Lucio Gutiérrez en 2005. Los tres llegaron al Gobierno prometiendo política social y transparencia, dos de ellos incluso “el fin de la oligarquía”. Todos realizaron las mismas políticas neoliberales salpicadas de escandalosos casos de corrupción.
              En el peor momento de la crisis ecuatoriana, tras diez años de políticas neoliberales, la pobreza afectaba al 70% de la población. En tres años, un millón y medio de ecuatorianos había tenido que emigrar. La especulación, al igual que en Argentina, era el negocio más rentable. La burbuja estaba a punto de estallar.
              En noviembre de 1998, los grupos financieros, que “controlaban la economía y el sistema político”, consiguieron que el Estado asumiera todas las deudas de las entidades financieras, según cuenta a DIAGONAL el economista Pablo Dávalos. Una vez conseguido esto, “los bancos se retiraron” y todo el sistema cayó.
              “Era el fracaso del Consenso de Washington”, dice Dávalos. “Lo más interesante es que esa clase media que perdió los ahorros de su vida también perdió la confianza en el sistema político. Pensaban que el neoliberalismo era una cuestión de otros países, una cuestión de los más pobres. Cuando el neoliberalismo llegó y les golpeó en los bolsillos, ahí la clase media se dio cuenta de que lo que siempre habían dicho los grupos de izquierda era cierto”. Lo mismo ocurrió en la Argentina del corralito en diciembre de 2001.
              “There is no alternative”, decía Thatcher
              El politólogo Francis Fukuyama sostenía en 1989 que después de la caída del “socialismo real” nadie podría impedir el avance del liberalismo económico. Pero un nuevo sujeto político crecía en el desierto dejado por la crisis del sindicalismo, víctima de un modelo que había creado un auténtico ejército de personas excluidas, que sobrevivían en el mercado informal o se veían abocadas al desempleo.
              En Argentina fueron las organizaciones de desempleados. En Ecuador, el movimiento indígena. En Bolivia, el movimiento indígena y las organizaciones vecinales de El Alto y Cochabamba. Todos estos movimientos consiguieron de alguna forma dejar en evidencia a Fukuyama. En Argentina, en diciembre de 2001 era destituido Fernando De la Rúa. En Bolivia en octubre de 2003 caía Gonzalo Sánchez de Lozada. Igual que cayó dos años más tarde Carlos Mesa, también en Bolivia.
              Los movimientos sociales no sólo ejercían el “poder destituyente”. También se convertían en “poder constituyente”. La demanda de “refundar el país” a través de la convocatoria de una Asamblea Constituyente se convirtió en una de las principales reivindicaciones de estos movimientos.
              Destituir y constituir
              En muchos países de la región la aplicación de las políticas neoliberales terminó por destruir a los partidos políticos tradicionales, que habían acaparado el poder con diversos acuerdos de alternancia política. En el caso de Venezuela, tras el hundimiento del bipartidismo, el proceso constituyente se abrió sin necesidad de unos movimientos que demostraran su capacidad de tumbar gobiernos. En el caso de Ecuador y Bolivia, destituciones y nuevas constituciones fueron de la mano. Aunque no siempre con los resultados esperados.

              Para la activista feminista Julieta Paredes, la Asamblea Constituyente en Bolivia, entre 2006 y 2007, fue el punto culminante de la participación popular. “El proceso de la nueva Constitución significó desmitificar los libros sagrados. Pudimos escribir nuestras ideas, nuestra concepción de la sociedad, aunque éramos analfabetas, analfabetos… Y lo que se puede escribir mañana lo podemos borrar y reescribir”, dice a DIAGONAL.
              En diciembre de 2007, la Constitución fue entregada al presidente Evo Morales, pero fue bloqueada durante más de un año por los parlamentarios de derecha. En 2008, el mismo día que una gigantesca marcha rodeaba el Congreso, los partidos llegaron a un acuerdo en el interior del edificio: la derecha destrabaría la nueva Constitución a cambio de unos “ajustes” en el texto. Entre los cambios más polémicos se encontraba la legalización de los transgénicos y de los latifundios existentes hasta la fecha, sin importar su tamaño.
              Pese a las modificaciones de última hora, la nueva Constitución boliviana seguía recogiendo históricas demandas de los movimientos. Entre ellas,la prohibición de privatizar el agua, una mayor participación del Estado en la economía, la protección de la hoja de coca, la prohibición de bases militares extranjeras y la figura del referéndum revocatorio para todos los cargos electos, un derecho ciudadano que comparten las constituciones de Venezuela y Ecuador.
              ¿Constitución verde o papel mojado?
              Igual de participativo fue el proceso en Ecuador, sobre todo en comparación con los anteriores, relata a DIAGONAL el presidente de la Asamblea Constituyente, Alberto Acosta. Aunque el movimiento indígena tuvo apenas cinco representantes, muchas de sus demandas se vieron reflejadas. La principal fue el reconocimiento de Ecuador como un Estado “plurinacional”.
              Otras demandas de los movimientos sociales que fueron recogidas en la Carta Magna fueron el reconocimiento de los “derechos de la naturaleza”,la prohibición de transgénicos, de la tercerización laboral y de bases militares extranjeras, así como un mayor control del Estado sobre los recursos naturales y los sectores estratégicos como la energía o el agua, que no podría ser privatizada.
              Una vez aprobada la nueva Constitución, el frente común entre los movimientos sociales y el Gobierno de Rafael Correa no tardó en romperse. Frente a los “derechos de la naturaleza” consagrados en el texto constitucional, el Gobierno de Correa ha optado, según define Alberto Acosta, por un “extractivismo del siglo XXI”, donde la minería trasnacional, la extracción de petróleo o las grandes superficies agrícolas destinadas a la exportación son las prioridades. Frente al “derecho a la resistencia”, también reconocido en la nueva Constitución, el Gobierno sostiene procesos por “terrorismo” contra centenares de activistas por oponerse a la entrada de mineras y petroleras en sus territorios.
              “Hemos creído que sólo con la elección de un presidente las cosas iban a cambiar, o que con la aprobación de una nueva Constitución la sociedad ya es diferente, lo cual no es cierto”, dice Acosta. “Y ahí viene el problema mayor, no es el presidente que no cumple la Constitución, no es su Gobierno que no la acepta, es una sociedad que todavía no ha comprendido que la Constitución es una caja de herramientas para construir democráticamente una sociedad democrática”, concluye.




              Madrid vuelve a llenarse para exigir la dimisión del Gobierno y un proceso constituyente

              Miles de personas volvieron a concentrarse por segundo día consecutivo en los alrededores del parlamento español para exigir la dimisión en bloque del Gobierno y la apertura de un proceso constituyente.



              La multitud se congregó en torno a la plaza de Neptuno y las calles aledañas, ocupando casi la totalidad de la plaza hasta las vallas que la policía instaló para evitar el acceso de los manifestantes al parlamento.
              Los asistentes gritaron consignas como “Gobierno dimisión”, “Rajoy cobarde, la calle está que arde”, “libertad detenidos” y “sinvergüenzas”, en referencia a los agentes situados en el cordón policial frente a la valla que impide el acceso al edificio.
              Los congregados, que fueron convocados a través de las redes sociales por la coordinadora 25S, portaban pancartas con lemas como “Abrir un proceso constituyente”, “Dimisión”, “Democracia” o “Roban, pegan y … nos ‘representan’!”.
              Los concentrados reclamaron, además, la puesta en libertad de los manifestantes que fueron detenidos el martes por la Policía, en la primera de las concentraciones y tras las cargas policiales.

              Llamado a la Huelga General

              Un nutrido grupo de sindicalistas con banderas y símbolos de los sindicatos CNT y CGT ha llegado pasadas las 20.30 horas a la plaza de Neptuno.
              Los sindicatos CNT y CGT habían convocado una protesta en apoyo a la huelga general celebrada este miércoles en el País Vasco y Navarra contra la reforma laboral, los recortes y el llamado “pacto social”.
              La manifestación ha discurrido entre la plaza Jacinto Benavente, Atocha y Neptuno.
              También llevaban una pancarta de una gran dimensión, firmada por la CGT, en la que se podía leer ‘Por un ferrocarril público y social. Privatización no’. El lema de otra pancarta de este mismo sindicato, en esta ocasión en la cabecera, rezaba ‘No sobran empleados públicos, faltan servicios’.





              Evo Morales: "El primer terrorista en el mundo es el Gobierno de EE.UU."


              EE.UU. ha intervenido en Libia por el petróleo, ha denunciado este miércoles el presidente de Bolivia, Evo Morales, ante la Asamblea General de la ONU y tachó al Gobierno estadounidense de "el primer terrorista en el mundo que practica el terrorismo de Estado".

              También criticó el embargo económico impuesto por Washington a Cuba y lo calificó de "bloqueo genocida, fracasado y violatorio de todo un pueblo". Además, rechazó la inclusión de Bolivia en la 'lista negra' de Washington de los países que fracasaron en la lucha antidrogas, calificando esa medida de "decisión política": "En algunos países ha crecido la plantación de coca y EE.UU. lo rectifica. Bolivia la ha bajado y EE.UU. nos desertifica". Puntualizó que el Estado ha logrado reducir la superficie cultivada de coca "sin muertos y heridos y respetando los derechos humanos". 

              Defendió el "consumo legal" de la hoja de coca y los proyectos que buscan la comercialización lícita de este producto tradicional boliviano. "No puede haber cero producción de hoja de coca", recalcó. "No habrá libre cultivo de coca, pero tampoco habrá 'coca cero'", detalló. Insistió en que la hoja de coca debe ser preservada en el territorio boliviano para fines medicinales y acentuó que "la hoja de coca no es cocaína".

              Otro tema que ha abordado el mandatario en su discurso ha sido la situación económica en Bolivia y en el mundo. Según Morales, su Gobierno ha logrado reducir al 20% la extrema pobreza en el país y mejorar el clima financiero en general. Acentuó que el secreto de este éxito ha sido la nacionalización del capital privado. 

              "Estamos en el tiempo de los pueblos, para la búsqueda de la igualdad y dignificar a los habitantes. Los modelos económicos que concentran el capital en pocas manos provocan injusticias", ha insistido el presidente. A este respecto, recomendó a los países del mundo que nacionalicen y recuperen sus recursos naturales "porque son del pueblo y no de las transnacionales".




              200 millones de niños viven y duermen en las calles del mundo... ninguno en Cuba. Capitalismo es hambre y muerte


              Millones de niños dejan sus sueños en el pavimento; mientras los "hombres de negocios" acumulan riquezas